Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al usar el sitio web, usted consiente el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Por favor, haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

Renuncia el rector de la UPR en Utuado tras breve llamada de Zayira Jordán Conde

https://assets.videoplatform.tv/end/2025/07/03/292659_zayirajordan-segundo-video/still_debe0e05362cdbb9dc20bc33ac9387ac.jpg

El rector del recinto de Utuado de la Universidad de Puerto Rico (UPR) presentó su renuncia a pocas horas de haber recibido una llamada telefónica por parte de la presidencia del sistema universitario, generando reacciones dentro de la comunidad académica y nuevos cuestionamientos sobre los procesos administrativos en la institución pública.

La renuncia ocurrió de manera inesperada y sin proporcionar una explicación clara al público de la universidad. La llamada con la presidenta de la UPR, Zayira Jordán Conde, fue breve y resultó en la petición oficial de dimisión. Después, se difundió un escueto comunicado interno informando sobre la salida del rector, insinuando que la decisión pudo haber sido motivada por instancias más altas de la administración universitaria.

El antiguo rector comenzó su función hace algo menos de un año, enfrentándose a un contexto complicado para el campus de Utuado, uno de los más pequeños y frágiles del sistema universitario de Puerto Rico. A lo largo de su mandato, promovió medidas de reestructuración académica, presentó estrategias para incrementar el número de estudiantes y fortaleció los lazos con el sector agrícola de la región central del país, buscando mejorar la oferta educativa de dicha institución.

Su renuncia dejó en suspenso varios proyectos en marcha, incluyendo propuestas de nuevos programas técnicos vinculados al desarrollo agrícola y agroempresarial, así como una estrategia de reclutamiento regional que buscaba posicionar a Utuado como un centro educativo con vocación rural e innovación sostenible. Algunos miembros del personal docente y estudiantil han expresado preocupación por la falta de continuidad en la dirección, especialmente cuando el recinto atraviesa por un momento crítico en términos de matrícula, infraestructura y financiamiento.

El asunto ha reabierto la discusión acerca de la independencia de los campus universitarios en relación con las decisiones administrativas del sistema centralizado. Varias personas dentro de la UPR, tales como miembros del profesorado y grupos estudiantiles, han criticado cómo se realizan los cambios en las rectorías, argumentando que las decisiones desde la presidencia sin consulta previa debilitan la gestión institucional y crean un ambiente de incertidumbre entre las comunidades académicas.

Hasta el momento, no se ha comunicado de manera oficial quién asumirá de forma interina la dirección del recinto de Utuado, aunque se anticipa que la presidencia del sistema designará un rector interino mientras se activa el proceso formal de selección. Este proceso incluye, usualmente, la participación de comités consultivos con representación de facultad, estudiantes y personal no docente, aunque en la práctica, decisiones como esta suelen concentrarse en la presidencia y la Junta de Gobierno.

La renuncia también ha tenido repercusiones políticas, con figuras del ámbito legislativo solicitando explicaciones a la administración central de la UPR por la falta de transparencia y por el impacto que estos cambios pueden tener en la estabilidad del sistema universitario, que ha enfrentado durante los últimos años recortes presupuestarios, reducción de personal y una continua caída en la matrícula.

En medio de este panorama, la comunidad universitaria en Utuado se prepara para continuar sus labores académicas bajo incertidumbre, a la espera de que se defina el nuevo liderazgo y se dé continuidad a las metas trazadas. El caso pone de relieve una vez más la fragilidad de los recintos pequeños frente a las decisiones administrativas del sistema y la necesidad de fortalecer procesos democráticos y participativos dentro de la Universidad de Puerto Rico.

By Otilia Adame Luevano